Romero rastrero, lavanda angustifolia, salvia officinalis, santolina y cistus toleran viento, suelos pobres y sed. En maceta profunda, prosperan con riego espaciado y buen drenaje. Poda ligera tras floración mantiene forma densa y renueva brotes, ofreciendo néctar constante para abejas incluso en calles calurosas y ruidosas.
Sedum, echeveria, crassula, aeonium y aloe almacenan agua en tejidos carnosos, perfectos para terrazas soleadas con poco mantenimiento. Usa sustratos minerales dominantes, riega profundamente y espera secado casi completo. Combina texturas y colores, y protege del granizo ocasional con cubiertas rápidas para evitar cicatrices innecesarias y antiestéticas.
Tomillo, orégano, salvia, guindillas compactas y tomates cherry en sistemas de autorriego pueden rendir sorprendentemente bien con insolación adecuada. Aporta potasio moderado para sabor, sujeta tallos a tutores discretos y renueva sustrato superficialmente cada temporada. Evita variedades gigantes; elige cultivares enanos pensados para calor persistente y balcones ventosos.